Autor: Gladys Yuliana Tito Condori

En medio de las ruinas de Machu Picchu se encontraba un joven, extrayendo muestras de tierra y un poco de aquel moho verde que cubría una parte de la estructura de las rocas que formaban un muro de perfecta geometría rectangular, llevaba un gorro que le cubría muy bien la cabeza, un par de guantes reglamentarios para el ingreso y unos zapatos de uso exclusivo.
-¡Oye Iván!, ¿Cómo vas con las muestras, ya las tienes?
-¡Eh…Si, aquí las tengo!
-¡Pues que bien, ya termino nuestra hora, debemos de volver al laboratorio!
-¡De acuerdo, solo dame un momento! Iván se dispuso a guardar todas las muestras que pudo obtener, que logro enmarcarlas con títulos muy corrientes: muestra uno, muestra dos y así continúo como siempre lo hacía para poder salir con las muestras tranquilamente.
-Oye Iván, ¿cómo van las cosas con tu familia?
-Igual, nada nuevo, ¿y tú, que tal?
-Nada de nada- Ambos jugueteaban de camino a la salida, abalanzándose a la espalda del otro, cogiéndose del cuello y revolviéndose los cabellos entre ellos. Y de repente se oyó una voz lejana, ellos se detuvieron al escuchar que la voz era un llamado para ambos.
-¡Oigan, ustedes sí que corren!- él se encontraba cansado.
-Pero solo estamos caminando…- ellos lo miraron por un momento como si fuera un desconocido. Y luego sus rostros se iluminaron.
-¡Ah, eres Francis, como es que lo pudimos olvidar!
-Ya…- Francis los miro un poco enojado, pero al parecer lo que tenía en mente era más importante que defender su existencia.
-Solo vengan.
-Bueno como quieras…- Iván no demostró mucho entusiasmo pero acepto seguir a Francis.
Los tres subieron algunos andenes, los mismos que hace un rato Iván y Carlos habían bajado, se ubicaron en uno de las ruinas de Machu Picchu y Francis los miro a ambos muy serio.
-Chicos, sé que no conversamos mucho, pero la verdad es que no converso con nadie muy seguido y sé que recuerdan los viejos tiempos de cuando fuimos amigos…
-Francis, cuando de la amistad se trata tu sabes mejor que nadie que somos muy serios… ¿cierto Carlos?- Iván le cedió la palabra a Carlos.
-Si así es…
Francis recogió del suelo unas escobitas con las cuales comenzó a limpiar el suelo con un poco de prisa, y de repente en el suelo comenzó a notarse algo que parecía ser una caja.
-¿Qué es?…- Carlos se arrodillo y lo toco, luego Francis y Carlos sacaron del suelo una caja muy pequeña. Iván estaba atónito y demostró interés en lo hallado.
-Chicos, llevo tratando de desenterrar esto….hace…hace, creo que fueron dos semanas, bueno como saben nuestras entradas no son muy seguidas, pero al fin lo logre y quería consultarlo con alguien antes de hacer algo…
-Bueno, gracias por buscarnos a nosotros.
-Tenemos que abrirlo- comento Iván.
-¡No, que acaso no vieron ¨la momia¨, quizás este maldito!- comento Carlos.
-¿Tú crees en eso?-pregunto Iván, mirándolo con indiferencia.
-Bueno ya no hay tiempo, mañana lo investigamos más a fondo, sí es algo muy importante será bueno para nosotros, y tal vez quedar en la historia.
-Sí, eso me gusta.- comento Carlos con una mirada furtiva.
-Bien mañana lo haremos, entes de retirarnos juren que esto quedara solo entre nosotros- Iván hizo que todos accedieran, posteriormente enterraron en el mismo lugar aquella caja y luego se retiraron del lugar.
Al salir ambos se despidieron muy amistosamente de Francis y lo dejaron marcharse. Y de pronto se escuchó una voz.
-¡Carlos, Iván!, ¿Cómo les fue?- les pregunto un hombre fornido, que administraba la salida de todo investigador que entraba y salía.
-Perfectamente bien, un día espectacular, mire hasta trajimos las muestras que nos hacía falta- respondió Iván que con mucha habilidad pudo sacar las muestras y entregárselas al tipo fornido para que las aprobara.
-Esta vez no las olvidamos, como en otras ocasiones- agrego Carlos que se rascaba la cabeza y mostraba una sonrisa forzada, casi convincente para los demás.
Ambos se despidieron del tipo fornido que se hacía llamar Mike, y de camino al laboratorio se detuvieron en una cafetería.
-Yo invito- dijo Carlos en tono amigable.
-¿Seguro?- le respondió un tanto extrañado.
-Sí, seguro, venga vamos no me hagas cambiar de decisión-
-Bueno, como digas- Ambos entraron a esa cafetería y pidieron una taza de café para cada uno, mientras disfrutaban de la taza caliente de café, ambos tenían una conversación muy entretenida e interesante, oírlos sería un agasajo para cualquiera.
-Pero si la muestra “A” no da resultado, quiere decir que la muestra no sirve, por lo tanto estaríamos en un error.
-No…, si la muestra no da resultado, quiere decir que un procedimiento está mal y la tendremos que repetir… (El sonido de su teléfono interrumpió la conversación que sostenían).
-¿Aló? (respondió Iván su teléfono), Carlos no tomo mucha atención a la conversación que sostenía, hasta el momento de colgar.
-Ummm…- Carlos de vez en cuando observaba a Iván en el teléfono mientras tomaba un sorbo de su café.
-Bueno…, sí…, adiós…
-Carlos, tengo que irme ahora mismo, es mi prima.
-¿Qué ocurrió?
-Te acuerdas que en verano, ella me dijo que quería limpiar la casa de sus padres en la ausencia de ambos, al parecer encontró algo muy interesante, ahora voy a ir a su casa, me inquieta que pueda ser…algo histórico, quizás…-Carlos se mostraba interesado-.
-Tienes que informarme, decirme todo en cuanto regreses.
-Lo hare, cuenta con ello –y le dio las gracias-.
-Ah…, me olvidaba, toma las muestras y llévalas al laboratorio para que las revisen, y continua nuestro proyecto en mi ausencia, no te olvides de esa caja por favor no hagan nada sin antes comentármelo.
-Lo hare, no debes de preocuparte Iván-, le dio nuevamente las gracias a su amigo y se retiró hacia la estación de autobús, él esperaba a aquel autobús que le llevaría a su destino, en donde su prima le esperaba con tanto entusiasmo, para mostrarle aquello que había encontrado y que ahora lo tenía entre sus manos, Iván durante todo el camino no podía imaginar que sería lo que encontró su prima Estefany.
Recorrió un enorme trayecto en autobús, en donde existía árboles, prados verdes, un hermoso paisaje que solo en Perú se podría encontrar a cualquier hora del día, se podía apreciar un paisaje verde, a veces se encontraban improvisadas cascadas echas por la naturaleza, y de noche, se podía apreciar un cielo estrellado, un bosque lleno de animales nocturnos, con ruidos extremadamente calmados que se aprecian a la luz de la luna y un cielo nocturno que solo se aprecia en la oscuridad.
Iván al fin llego a su destino.
-Hola prima, como estas -y se dieron un abrazo fraterno-.
-Me da mucho gusto volverte a verte Iván, ven rápido, tienes que ver esto –entonces Estefany, tomo de la mano a Iván y se lo llevo a una habitación, una en donde se guardan los trastos viejos o poco útiles, aunque a veces se suele guardar objetos o reliquias de historia familiar.
-Iván, mira, lo que te quería enseñar es…- Estefany, hizo una pausada moderada mientras de una caja sacaba algo-.
-Esto… -en sus manos sostenía un libro, quizás un cuaderno, este se encontraba cubierto de polvo, tanto que no se podía diferenciar si era un libro o un cuaderno.
-Es…es… ¿Qué es? -Iván, observaba de todo ángulo aquel cuaderno, antes de tomarlo en sus manos, este tenía una apariencia de ser antiguo porque las hojas estaban un poco delicadas, y el polvo era algo que molestaba a la lectura, limpiarlo sería un problema.
-Tómalo, yo creo que este es un testimonio de alguien, quizás sea cercano o lejano, lo hojeé un poco y es por eso que te llame, esto necesita de un profesional para poder leerlo, al parecer es frágil… rompí una hoja, no creo que sea de gravedad porque aún es legible-.
-Sí, esto va a ser complicado, pero no imposible- Iván salió de aquella habitación, dejando a su prima Estefany acomodando las cajas, Iván en sus manos sostenía con mucha delicadeza el cuaderno que causaba gran controversia entre ambos.
-¡Estefany, Estefany!- grito de repente Iván.
-¡Que!, ¿Qué ocurre?- Estefany al oír el llamado de su primo se exalto y se apresuró a acudir lo más pronto posible al llamado, dejando las cosas que ordenaba.
-¡Ayúdame, se…se va a caer…! -Iván se encontraba en una pose que solo los trapecistas conocían, en la palma de su mano derecha se encontraba el libro casi por caerse, un poco perdiendo el polvo y alguna que otra hoja que amenazaba con desprenderse, tumbado pansa abajo sobre una silla de madera, y su mano izquierda agarrando con mucha fuerza la mesa que estaba a su derecha…
-Santos cielos, ¿cómo llegaste ahí?- ella se apresuró a ayudarle, cogiendo el libro y dejándole caer a él.
-Es más estúpido si te lo cuento, pero ya te lo imaginarás…jejejeje -Iván se levantó al mismo tiempo que le decía eso a su prima que lo miraba con un gesto burlesco.
-Dame un momento, me doble más de lo que puedo doblarme normalmente, solo deja el cuaderno sobre la mesa con mucho cuidado… -Iván se fue a sentarse al sofá frente a la televisión, y Estefany luego de dejar el cuaderno sobre la mesa se acercó a su primo  y encendió la televisión.
-¡Oh, mira las noticia!, ¿Ya la oíste?- pregunto Estefany.
-Ah…si, esa noticia, desde que salió se ha estado repitiendo desde hace una semana atrás…no sabía que aún seguían con eso…-comento Iván.
-Bueno, aun no se sabe cómo pudo ocurrir eso…la verdad a mí se me hace raro. Aunque existen pruebas muy contundentes, el Perú…no, nadie quiere perder nada…ni Chile ni Perú-
-Pero porque Chile tiene que sacar ahora ese tema, yo creí…no todos creíamos que el mapa era de ese modo. No entiendo nada la verdad.-
Se oye el noticiero:
-Muy buenas tardes, señores televidentes, ya hace casi una semana tuvimos una impactante revelación por parte de una de nuestra frontera sureña, estoy hablando de Chile, y la pregunta es:¿cómo es que no nos dimos cuenta de esto?, ¿Cómo es que los peruanos, nuestros compatriotas no se dieron cuenta de que Perú estaba siendo invadido, el estado a toda costa está tratando de evitar cualquier tipo de violencia que nos pueda llevar a una batalla, o guerra que seguramente como muchas de los peruanos que habitan en la parte sur del Perú quieren evitar, un confronta miento entre ambos países, con su permiso, pasamos con Manuel, quien les ampliara más sobre esta historia.-
-Gracias Alicia, Chile, un país con quien tuvimos conflictos pasados, los cuales creíamos que se habían resuelto con la batalla: la ¨Unión, Peruano-Boliviana¨ que se realizó el 6 de Junio de 1880, fue Perú quien con una extraordinaria valentía por parte de los compatriotas las ganamos limpiamente, pero ahora es Chile quien nos muestra una faceta suya ya antes demostrada. El caso que vio la luz ya hace una semana atrás se dio a conocer por parte de un compatriota, Chile dio a conocer un contrato que está firmado por el presidente de ese tiempo, el presidente Piérola y exactamente hace treinta y dos años, luego de la finalización del combate, nos pertenece, pero los chilenos se encuentran firmes por la veracidad de este contrato…pero como lo dijo mi colega…en estos últimos días se mostró un documento que según chile es un derecho decretado por nuestro presidente de ese entonces cuando se ganó la batalla de la ¨Unión, Peruano-Boliviana¨, dice este que se le otorgaría Arica luego de treinta y dos años de firmado el tratado, pero Chile comento que está abierto a cualquier cuestionamiento, ahora será el momento de dar a conocer la respuesta y la veracidad del documento presentado por los cancilleres de chile.. Gracias…
-Como escucharnos, ese documento será verídico o solo un complot formado por los chilenos, quienes demostrarían una cobardía al presentar tal mentira al Perú, gracias, este fue el boletín del medio día, ahora pasamos con… -el televisor se apagó de manera abrupta-, pues fue Estefany quien la apago así como la encendió.
En la habitación por un corto tiempo se apreciaba un silencio que perturbaba a ambas personas que en un momento dado no sabían que hacer para deshacerse del incomodo momento.
-¡Bueno, que dices si comenzamos a revisar este libro!- Estefany, tenía el libro en sus manos, mostrándoselo a Iván con mucho orgullo en su rostro.
-¡Cuidado, no lo cojas de ese modo, puedes dañar las hojas!- Iván se levantó exaltado e hizo que su prima dejara con mucha calma el libro sobre la mesa.
-Por favor tómalo con calma, ah… (Ah: un suspiro que indica una fatigación), no te preocupes, yo lo voy a revisar con sumo cuidado, yo tengo los instrumentos adecuados para poder leerlo…luego yo te informo y…y… ¿no te importara que también se lo cuente a mi amigo, cierto?
-Creo que no, pero si se trata de algo…ya sabes…eso… si importara…-ella la miro muy amenazante, pero nada que no se pueda superar.
-Que, bien entonces…podrías dejarme solo mientras trabajo… -dijo Iván con la voz muy seria al igual que su rostro-.
-Sí, yo saldré a comprar algunas cosas para que cenemos, ¿Por qué te quedaras, cierto?-
-Sí, lo hare- Estefany se fue casi inmediatamente luego de subir un momento a su alcoba, el tiempo que Iván aprovecho para arreglar una mesa, colocar una silla y sacar de su mochila algunos objetos y materiales que le podrían ser útiles en este caso.
-Bien, comencemos- exclamo Iván en su soledad.
Limpio una a una las hojas con una destreza que solo se podría apreciar con un arqueólogo experto en ello, aunque algunas veces el cansancio de su vista le jugaba un poco y llegaba a romper pequeñas partes de las hojas, el cuaderno resulto no ser tan grueso como aparentaba, resulto no tener tantas hojas como lo parecía; además, resulto no tener un empastado muy bonito y completo, resulto solo ser un montón de hojas unidad con una costura a mano, escritas con no tan mala ortografía a la opinión de Iván y una letra excepcional, el polvo y las polillas casi habían hecho de las suyas en un periodo de treinta años a la opinión del estudiante de arqueología. Y luego este comenzó a leer el manuscrito que tan solo con verlo daba una sensación de emoción hacia la lectura que le esperaba y comenzó a leer desde la tapa que solo era un pedazo de cartón con una hoja pegada encima, a pesar de ello se apreciaba un poco la belleza del manuscrito…
DE FRANCISCO BOLOGNESI, la promesa que debo de cumplir como hombre de palabra:
-Luego de que nuestro presidente firmara un contrato con Bolivia, aunque pensábamos utilizarlo primero nosotros, lo que no fue así; Chile le declaro la guerra a Bolivia y este nos exigió ayudarle, recurriendo al contrato. Así comenzó nuestra contraofensiva, yo estaré al tanto de todo lo que ocurre, porque eh sido nombrado mano derecha por el presidente, creo que es más porque puede confiar en mí. El presidente Nicolás de Piérola, decidió salir del país, con la vicepresidenta, y cuatro personas más de confianza en el que estaba incluido yo, fuimos en busca de armamentos de guerra, dejando a cargo el Perú a Francisco García Calderón, Piérola no pudo dejar al mando al vicepresidente porque se enfermó y al irnos con la segunda vicepresidenta a Europa, ella demostró cualidades para este tipo de contratos, me pareció que fue una estrategia económica.
Al salir el 23 de Marzo de 1879, nos fuimos a Europa, el viaje duro cuatro meses, al llegar conseguimos armas de artillería, dos buques de guerra, veinte mil fusiles Chassepot que daban de 50 a 100 tiros, aunque nos dijeron que se trabarían de ahí, buena eran las mejores armas, aparte de cinco barcos medianos para combate.
Nuestro regreso fue el 28 de octubre, y Francisco García nos esperaba con noticias, primero el presidente de Bolivia tenía ocho mil soldados, todos armados al igual que nosotros, también Francisco García había puesto en marcha un plan de reclutamiento militar para Perú y logro reclutar unos tres mil, aparte de los cuatro mil soldados que tenemos ya armados, y lo último fue el pedido de Chile, este pidió una reunión con el presidente, solo de Perú, una reunión secreta entre Chile y Perú.
El 29 de octubre nos reunimos en Arica, nos reunimos en una casa común, el de un ciudadano, fue completamente secreta.
-Ese debe ser la llamada casa de la respuesta en Arica…- Iván parecía más interesado en la lectura.
-Bolivia no se enterraría, fuimos el presidente, la vicepresidenta, Francisco García y los coroneles, generales y oficiales nombrados. Fueron un poco impuntuales ya que llegaron un minuto tarde, luego nos saludaron cortésmente, pero fue algo muy incómodo porque el presidente de Chile no se presentó, solo vinieron su coronel Pedro Lagos y algunos generales. Lo que hizo nuestro presidente fue copiarlos porque no le pareció que fuera así, bueno a nadie le pareció bien que Chile hiciera eso, asique me mando a mí al frente, yo acepte, fue un gran honor estar al frente de esta reunión.
Le dije: le oigo a usted…y me respondió, nos hemos llegado a enterar que ustedes tienen un tratado con Bolivia de apoyo mutuo entre ustedes y queremos hacerles un favor, porque no se retiran en vez de luchar en una guerra que no es de ustedes, solo deberán de retirarse no importa en medio de la guerra nosotros no los atacaremos, aquí la guerra solo es con Bolivia…le dije: Tengo deberes sagrados que cumplir con mi patria.
Luego el presidente se me acerco y puso su mano en mi hombro y me dijo:
-Muy bien dicho, Perú tiene deberes sagrados que cumplir y no nos retiramos -luego se retiró, todos lo seguimos dejando a Chile retirarse a su país. Nos fuimos a la casa del presidente y citamos ahí al presidente de Bolivia para tener una reunión, en donde tuvimos que construir un plan de ataque.
Primero decidimos minar las fronteras de la parte sur del Perú, por Chile y Bolivia, el lugar de la guerra estaría completamente minada y protegida. Al frente irían unos tres mil soldados armados y cada uno estaría con un acompañante, serian como un ayudante o repuesto y los llamamos los heraldos de la guerra, quienes en su mayoría portarían unas dos armas y granadas, para que puedan reponer solo un arma a los primeros soldados.
Luego decidimos formar cuatro escuadrones para cada coronel, y cada dos escuadrones formarían un batallón y así el primer batallón atacaría como la primera oleada y luego el segundo batallón atacaría como la segunda oleada. Bolivia acato nuestro plan, porque le pareció excelente. El entrenamiento del plan duro… creo que dos meses o más, bueno fue duro, pero luego todo tomaría forma…aparte de meternos más a la guerra de lo que debía de ser.
El 4 de Junio todos nos preparamos para la guerra, estábamos más que listos, Bolivia y Perú seriamos uno luchando por un misma causa, la verdad no sé cuál pero parece que es el de cumplir nuestros deberes y no rendirnos ante una guerra.
Al llegar, las trincheras estaban listas, las minas activas, los soldados listos para la guerra, con las tácticas en mente, todos se lo sabían de memoria, este día trabajaríamos como un solo ser.
Loa generales como yo nos encontramos al mando de cada batallón, y   de nosotros dependía la coordinación del comienzo y el tiempo.
La guerra comenzó luego de que un cañón diera el primer disparo y los chilenos avanzaron, mi escuadrón de seguro igual que el de todos se encontraban escondidos detrás de las trincheras, los de chile se encontraban en la zona de guerra, mientras que escuchaba disparos de cañones, los cuales me daban la impresión que caían muy cerca, no sabía si todos los escuadrones estaban ordenados , escuchaba que algunas minas se activaban y explotaban o quizás era el ruido confuso de los cañones que caían, luego de que ese ruido infernal cesara, di la señal, no sé si fue la primera pero si sé que comenzó a bombardear del este al oeste, Bolivia comenzó a seguir el plan.
Muchos chilenos cayeron en las minas, algunos solo explotaron por si solos, o al parecer, todos nos enfrentamos durante tres días, los días fueron duros, descansamos de noche pero lo peor fue que Bolivia no nos comunicó que tuvo muchas bajas…llego el 6 de Junio y me parecía que los soldados eran más de Perú que de Bolivia, nuestros soldados se habían reducido y algunos generales decían que los soldados murmullaban el abandono de Bolivia, pensé que definitivamente eso no podría estar pasando. Para el medio día Chile nos había hecho retroceder, calculaba que fue unos diez metros, y en serio necesitábamos ayuda, tuvimos bajas, y luego a lo lejos observe que se acercaba un nuevo batallón, de Bolivia, pensé que de seguro venían retrasados o quizás solo les gustaba el drama.
Lo que paso posteriormente fue una completa masacre para los chilenos, Perú recupero su territorio, Bolivia avanzo un poco más, chile retrocedió, Perú y Bolivia me parecían una sola tierra, habíamos ganado una guerra, las banderas de Chile y Perú estaban juntas plantadas y hondeando. Luego los generales nos reunimos en una carpa montada por los soldados, ahí entre todos nos felicitamos por el triunfo. Me enteré que Chile también había perdido en el combate naval, pero tampoco ganamos del todo uno de nuestros buques cayo, creo que fue la Esmeralda y también perdimos uno de nuestros nuevos buques ¨El velero azul¨, pero la nave del comandante Grau quien nos llevó a la victoria naval, Chile nos declaró la guerra al apoyar a Bolivia, y bueno su ataque fue por mar, pero ganamos, solo comente que el monitor Huáscar sí que es resistente, porque no lo lograron hundir, y más aún que hundió algunas naves de chile.
El 8 de junio el presidente de chile, Bolivia y Perú se reunieron, cada uno con sus respectivos coroneles de confianza, creo que fue así ya que fui yo y todos llevaban un uniforme. El presidente de chile dejo de lado a Bolivia y se dirigió al presidente de Perú, Piérola. Esto de verdad que nadie se lo esperaba pero le dijo al presidente de Perú que su hija había sido raptada, eso era imposible, no había un tiempo en donde ocurra eso,  pero el presidente de chile tenía pruebas, aparte de algunas fotos que trajo, hizo que su hija se comunicara con el presidente a través de una radio, fue completamente creíble, ya que esta reunión fue secreta no pudimos informarle a nadie nada de nada, no entiendo pero los presidentes decidieron hacer de esta reunión algo que nunca se sabría, algo secreto pero no creo que haya algo que cambiaría concorde a la situación, luego pensaba en lo que una vez me dijo un soldado :¨la guerra separa familias¨. El presidente Piérola estaba asustado, y el presidente de Bolivia no podía hacer nada, eso parecía en un principio pero luego Chile incluyo a Bolivia al problema, le dio una oferta, le dijo que podía salvar a la hija del presidente peruano, y lo único que tenía que hacer es entregarle las salitreras, para fue una humillación, es que acaso no valoraban el esfuerzo de los soldados dados de baja, Chile me demostró el lado más insensible de su país… Bolivia estuvo a punto de aceptar al decir que le debía un favor a Perú, pero Piérola intervino y le dijo al presidente Boliviano que este era un problema solo entre Perú y Chile, Chile escucho a Piérola, este dijo que estaba dispuesto a firmar cualquier tratado a cambio de su hija viva, creo que dejo muy en claro eso, chile sonrió, al parecer también tenía en mente eso y ordeno a su coronel que se encontraba a su derecha, acercarse. Este saco de su maletín unos papeles. Eran unos tratados en el que Perú le cedía a Chile toda Arica, aunque ese era un amplio territorio eso era lo que chile quería. Piérola antes de aceptar le pidió examinar los documentos, y chile lo permitió, le cedió los documentos y Piérola se sentó en silencio un buen tiempo, luego le dio a conocer al presidente chileno lo que no le parecía, así que ambos revaluaron el tiempo de entrega del territorio, chile decidió dejarle esta decisión a Bolivia, Piérola también estuvo de acuerdo y  el presidente de Bolivia creo que lo decidió con una presión y un nerviosismo, al parecer se apresuró mucho, dijo 32 años, chile se molestó, al parecer no le gusto lo que dijo pero fue su palabra , no pudo hacer nada y acepto. El presidente le pidió permiso a chile para cambiar esa parte del tratado, aparte de unas copias para Piérola, chile acepto. El presidente se fue a una lado de su oficina y comenzó a copiar con su máquina de escribir, algunas hojas. Fue una larga hora de espera y finalmente trajo los documentos a la mesa, el presidente de chile los tomo y luego reviso uno por uno los documentos, luego ambos presidentes firmaron ese contrato, primero fue el presidente de chile, que de golpe firmo los documentos junto las copias y los originales, al igual que el presidente. Únicos testigos fueron Bolivia, Chile, Perú, con sus respectivos generales, luego de entregarle los tres documentos a chile, el presidente de chile y su general se retiraron dejando libre a la hija del presidente, ella estaba asustada pero estoy seguro que lo superara, el presidente Piérola la hizo jurar que esto lo mantuviera en secreto, a los 18 años creo que va a ser un poco complicado para ella pero así será, pase lo que pase el espera que ella no diga nada, pero que pasaría si eso ocurriría.
Luego nos quedamos, solo Perú y Bolivia, ambos presidentes y ambos coroneles, los presidentes conversaron un buen tiempo y supe que el presidente peruano le conto al presidente de Bolivia sobre la pequeña reunión secreta que tuvimos con chile, supo la respuesta y al parecer le gusto, luego de un par de carcajadas e intercambio de cumplidos, escuche que Bolivia le dio a Perú una parte de sus tierras, bueno solo fueron una parte de las salitreras de Bolivia, y cuando el presidente de Bolivia se fue, Piérola me dijo que  gracias a el regalo del presidente de Bolivia podremos pagar la deuda con Europa y más, eso me pareció bueno, luego el presidente de Bolivia se retiró muy silenciosamente, y yo le pedí permiso al presidente para que me dejara ir a la cena para los generales, coroneles, comandantes, esta se realizó muy cerca de la casa del presidente, fue solo una pequeña y modestia cena, fue genial porque llegamos a hablar entre coroneles y comandantes sobre la guerra. Al igual que los soldados que tuvieron un banquete aparte, de seguro que todo el Perú estaba de fiesta por la gran victoria. En la cena solo se encontraban generales, comandantes, coronales, el presidente, la vicepresidenta, a ella le debemos un poco, gracias a ella tuvimos un buen contrato con Europa al comprar las armas. Y sobre el comandante Miguel Grau, esto me lo habían contado antes pero cuando él te lo cuenta es otra cosa, y tengo muy en claro que en una guerra no todos salimos ilesos, aunque ganemos, fue en el comandante que perdió un ojo, la verdad él me cuenta que ni él sabe muy bien cómo fue que le sucedió, pero me dice: él se encontraba en el mar, cara a cara con la flota chilena y en un punto crítico para los chilenos, fue un último disparo  de un rifle que se llevó la vista de su ojo derecho, no supo muy bien si fue la bala u otra cosa, pero me dice que aun recuerda el dolor que le provoco, pero aun así no se rindió, casi ciego el siguió luchando, es en realidad un héroe y vivió para contarlo.
Esa noche el presidente y yo nos reunimos en su oficina, ahí el presidente firmo algo que nos libraría de aquel contrato, lo que me dijo fue ultra secreta porque nadie más lo sabía, solo el presidente Piérola y yo, el general Bolognesi, sabemos de este contrato, el me miro muy serio esa noche: y de entre las tres hojas el saco un cuarto y me pregunto. –¿sabes qué es esto?- Yo me encontraba confundido, pero luego de explicarme lo sucedido…todo tuvo sentido, porque el presidente no dejaría que nuestros territorios se entregarían así por así, de la nada serviría esta guerra, de verdad el presidente tuvo una gran idea, camuflar un tratado que devalúa el otro. El presidente confió en mí y me lo entrego. Yo debía de llevármelo a casa, y cumplir que dentro de veinte años esto saldría a la luz, al principio fue confuso porque dentro de veinte años y como es qué este pedazo de papel iba a funcionar, y todo eso tuvo respuestas, lo segundo es porque al esconder esos documento entre los otros también chile lo firmaría y sería bueno esperar un poco para que chile se crean que ese contrato iba a ser cierto. Pero la noticia que supe luego fue muy dura. El 9 de junio el presidente fue hallado muerto en su oficina, toda esa área se encontraba en un desorden. Definitivamente yo sabía quiénes fueron porque ahí faltaban unos documentos. Faltaba el tratado secreto, yo no podía decir nada, este tratado fue secreto y si hablaba no sé qué consecuencias saldrían a la luz, sólo sé que estaba fuera de mi alcance, vigile por un tiempo que su hija no dijera nada, las investigaciones eran muy serias, a pesar de que me interrogaron, fui firme y no levante ni un tipo de sospecha, la hija del presidente no dijo nada, esto es muy grave a nivel político.
Lo único que queda es esperar 20 años, aunque últimamente eh comenzado a sospechar que me siguen, sospecho que me espera el mismo destino que Piérola, el confió en mí y yo tengo que defender lo que me confió, planeo esconder el tratado en un lugar.
Eh encontrado un lugar perfecto, será en Machu Picchu, en una de las ruinas aun no eh decidido en cual será, pero la cosa es que no será fácil abrirlo si lo encuentran, porque también decidí dejar a un familiar este cuaderno para que lo sepa todo y pueda hacer lo que quizás yo no logre hacer, atiende muy bien lector, deje una caja escondida bajo la estatua del inca en medio de la plaza de cusco, esa caja contiene los códigos de combinación para abrir la caja del tratado, el cual se encuentra en Machu Picchu en una de las ruinas, al subir al tercer anden encontraran unas marcas en el muro, solo deberás seguirlas, quizás con el tiempo desaparezcan un poco-
Iván, se había pasado casi toda la noche limpiando y leyendo, hoja por hoja el tesoro hallado por su prima, el ya no lo podía ver de otra manera, la cena el ya no la pudo disfrutar caliente, porque dejo que el tiempo pasara, y su prima le dio completa tranquilidad para que se pudiera concentrar.
-Iván, ¿Cómo te fue, que fue lo que halle?- Estefany salió de su habitación, al parecer ya era de mañana, ella llevaba el pelo un poco desordenado.
-¡Esto que encontraste es muy importante!- Iván estaba totalmente emocionado, lleno de energía.
-¡Me parece bien, pero aun no me dijiste que fue lo que halle!- Estefany quería saber porque su primo estaba comportándose de esa manera.
-Lo que hallaste, es la solución al problema más hablado en Perú en estos últimos días…- Iván se lo dijo aun con la misma emoción con la que amaneció.
-Estefany, tenemos que ir a Cusco.
-¿Para qué?
-Lo que hallaste, en la parte final tenía esa referencia, y en medio de la plaza de Cusco, en la estatua del inca se halla la llave para abrir el tratado- Estefany lo miro un poco confundida y luego pregunto.
-Y, ¿qué haremos nosotros?-  
-¡Ir a buscarlo y luego de conseguir la caja de Machu Picchu la mostraremos al congreso, al presidente, a todo el Perú!
-¿Cómo vamos a hacer eso?
-Recuerda que tu padre fue integrante de las fuerzas armadas…
-¡Pero ya está retirado!
-¡Si, el tuyo, pero mi padre sigue siendo parte de las fuerzas armadas o quizás me dijo que era algo más…!
-¡Que no te acuerdas, ni en lo que trabaja tu propio padre!- Ambos se dirigieron a la puerta, y se dispusieron a ir a Cusco. Al abrir la puerta, se toparon con el padre de Estefany y este se detuvo y los detuvo.
-Oh, Iván que tal, como te encuentras.
-Ah, bien, pero ahora tenemos prisa.
-¿Y a dónde van?
– A Cusco, a ver la estatua del inca, no nos demoraremos mucho.- El abuelo los miro y luego se figo en Estefany.
-Estefany, limpiaste ese cuarto…
-Sí, ¿Por qué?
-¿Y encontraron un cuaderno?
-¿Cómo lo sabes?
-Se eso y más, pero ¿leyeron el texto?-
-Si- respondió Iván.
-Bueno yo tengo una solución, fui por esa caja ya hace diez años atrás y si quieren hacer eso, no los detendré, y me parece bien, tomen.- El señor saco de un cajón una pequeña caja y se le dio a su hija.
-bueno vayan, ahora yo les entrego esta responsabilidad- Ambos salieron de la casa e Iván continuo con su anterior conversación.
-¡Sabes…tengo una vida muy ocupada, pero eso se resuelve fácilmente!-
Iván tomo su teléfono y llamo a su padre, ambos tuvieron una conversación muy tranquila, y al poco rato colgó.
-Bien, ¿y donde trabaja?-
-En la casa de Pizarro, trabaja en la casa del presidente…eso de verdad me sorprende, pero me pidió ir a su trabajo-
-¿De verdad?-
-Sí, apresurémonos. Además esto debe de ser un secreto…- Iván y Estefany tenían listo sus equipajes para viajar hacia Cusco, ellos se encontraban en Arequipa, asique decidieron tener un vuelo hacia Cusco. El viaje duro unas horas, ambos estaban emocionados, Iván había guardado el libro y la caja en un maletín y tuvieron un viaje tranquilo.
Al llegar a su destino se juntaron los cuatro, Francis, Iván, Carlos y Estefany, todos fueron a Machu Picchu en busca de la caja.
-Oye, es cansado caminar, hace tiempo que no hacia un viaje tan largo- comento Estefany.
-¡Si pero a que es muy emocionante!-le respondió Francis.
-Supongo que si- para ellos no fue complicado sacar la caja ya que todos eran arqueólogos y solo requerían una aprobación de un profesor. Luego se dirigieron al aeropuerto para comprar boletos con destino a Lima.
Al llegar a su destino, solo uno siguió con ellos, era el amigo de Iván.
-¡Carlos, que bueno que llegaste, y aquí de nuevo a mi prima Estefany!-
-Sí, fue un gusto señorita-
-Un gusto…- Estefany dirigió su mirada hacia Iván, poco después lo cogió del brazo y se lo llevo a un lado.
-¿Por qué lo trajiste?-
-Bueno tú me dijiste que podía invitar a mi amigo…-
-Sí, pero solo si no era muy importante…bueno ya está aquí…solo sigamos-
-Bien dicho- Iván no estaba abrumado, más bien muy entusiasmado.
Su demora fue tremenda, el tráfico fue un retraso innecesario según ellos, pero igual no podían hacer nada…solo siguieron su camino para llegar a su destino, una última llamada hizo que su padre se comunicara con el presidente y le diera a conocer una solución a este problema.
La solución y el recibimiento no fue inmediato, fueron tres días de larga espera, Iván sabía que tenía que estar preparado para lo que fuera a venir, pero lo que Iván tenía en mente era, ¿Cómo consiguió este cuaderno?, y solo se le ocurriría una respuesta, estaba en la casa de su prima, quizás sea una reliquia familiar…pero la historia de cómo llego a ese lugar, ósea a su casa él no lo sabía.
Pasado los tres días, cinco horas, y al fin su padre les recibió en la puerta de entrada de la casa del presidente, aunque no estaba permitido el paso de cualquiera en la casa del presidente, este sería una excepción, pero una que jamás se sabría, quizás solo en un corto tiempo. En una de las salas, una enorme, muy linda, la estructura era completamente blanca, todos los ministros se hallaban en esa habitación, aunque parezca imposible todos pudieron meterse sin fastidiar al del lado, pero eso no era todo, poco después el presidente entro y se sentó al frente de todos, era el presidente Ollanta Humala, el gobernante fue un ex-militar, ahora que su cargo subió al de presidente, Iván estaba aún de pie, mirando a toda esta gente que se encontraba frente a él, todos lo miraban, él estaba completamente nervioso, luego de pasar los últimos tres días contándole a su prima y a su amigo lo que habías descubierto, no estaba del todo seguro de que podría hacerlo, y de pronto en su hombro noto una mano, al voltearse a la derecha observo que era su padre,.
-Papa…- susurro.
Él lo miro y también le susurro al oído.
-Hijo tu puedes, sé que lo lograras, solo imagina que es una de tus exposiciones de arqueología…de acuerdo?- luego su padre lo dejo, se fue al frente, y comenzó a decirles a todos el motivo de esta reunión.
-Buenos días señor presidente, señores ministros, este día se les pidió venir, con mucho cuidado ya que esta es una reunión secreta, aunque la demora fueron tres días, creo que valdrá la pena,  como todos están enterados de que ahora el Perú está en problemas, e hallado una solución, no, mi hijo la hallo, y por favor les pido el permiso respectivo para que solo lo escuchen, para que le oigan hablar- luego su padre retrocedió y se acercó al brazo de su hijo y le dijo muy despacio.
-Tu puedes diles solo lo que me dijiste, y muéstrales la prueba…- Iván estaba decidido, sabía que lo que iba a hacer terminaría siendo un éxito, sabía que la forma como lo diría seria la correcta, sabía que todo estaría bien si lo hacía a su modo, tomo aire con fuerza y luego continuo, dio un paso hacia adelante y comenzó a hablar.
-Buenos días señor presidente, señores ministros un gusto, mi nombre es Iván Alex, Mamani, soy hijo del general aquí presente, pero aquí eso no importa, porque vine solo a dar solución al problema con chile. Hace tres días atrás yo me encontraba en Cusco, examinando las ruinas de Machu Picchu, que por cierto van muy bien, pero luego de ello mi prima me llamo y me hizo saber que ella había encontrado algo en la casa de sus padres, fue una gran sorpresa, pero más fue lo que ella me mostro…fue esto!- Iván dio la señal para que de inmediato trajeran la caja y lo pusieran frente a él, él estaba contento  porque podía ver los rostros de sorpresa en todos los presentes, tomo el cuaderno entre sus manos y luego continuo,
-Como verán este es un cuaderno, pero no uno cualquiera, este se llegaría a convertir en un testimonio y no es nada más que del coronel Francisco Bolognesi, como todos sabrán fue la mano derecha del ex presidente Nicolás de Piérola, pero eso no es todo aquí nos narra todo lo ocurrido previo, durante y después de la guerra, lo que ocurrió, cerca del presidente, y lo más importante se encontraba al final de esta historia,…- Iván con mucho cuidado puso la combinación de la caja y la abrió, saco un pedazo de papel a la vista de todos, pero cuando comenzó a hablar eso cambiaria.
-Este es el tratado secreto de Perú y Chile, bueno solo es el que devalúa el principal, pero ahora solo importa este para Perú, y según lo que cuenta este testimonio, hubo un tratado que fue escrito, transcrito por el mismo presidente de esa época, y gracias a su astucia se tiene este documento, pero se suponía que hace doce años atrás se mostraría este documento pero no fue así sospecho que el coronel fue asesinado, como en las últimos reglones lo describe,  y al parecer no le pudo dejar a nadie estos documentos, pero ahora que pasaron los 32 años que chile piensa que puede reclamar las tierras peruanas, será un error o solo el contrataque que el ex-presidente Piérola preparo, porque si chile juega sucio, Perú también lo puede hacer- Todos los presentes estaban sorprendidos, pero el comienzo del aplauso del presidente hizo que todos le siguieran y comenzaron a aplaudir, luego Iván se retiró dejando la pequeña caja en medio de todos. Luego Iván solo de convirtió en un oyente, se le permitió oír la decisión que tomaría Perú, luego de que pasara horas y horas, llegada la noche tuvieron un acuerdo, y el presidente estaba dispuesto, Iván antes de retirarse escucho vagamente un comentario o sería una afirmación.
-¿Entonces cuando será la reunión con Chile?-
-Ahora no tenemos que preocuparnos mucho,-
-Si porque las pruebas que se mandaron salieron positivas y no son falsas-
Iván salió de la casa del presidente y luego se fue junto a sus amigos a la casa de su prima Estefany, fue un viaje corto y ya en casa encendieron la televisión, comenzaron a ver las noticias…Se enterraron que habría una reunión entre chile y Perú, cerca de las 3 de la tarde, dentro de dos días, esa fecha sería muy esperada. Pasaron los días y lo que ocurriría se transmitiría en vivo, solo por el canal de Perú, esto fue sorprendente, primero fue una cordial bienvenida a los ministros, y a presidente chileno, luego se observó una buena conducta, y Perú fue primero en cederle la palabra al presidente de chile.
-Buenos días, señor presidente, este día venimos a reclamar las tierras peruanas, de Arica como fue acordado en un tratado firmado por el presidente de la época de entonces, y como lo habrán comprobado este tratado es completamente real y valido…- y el presidente de Perú le respondió.
-Si este tratado es real y muy válido pero no con este otro- el presidente chileno se notaba confundido y tomo la hoja en sus manos, la leyó, todo eso lo hizo con el debido permiso del presidente de Perú, luego de que se revisara el documento por un experto de chile se aceptó su veracidad y el presidente de Perú, le dijo:
-Como lo dice esté tratado, el tratado secreto no tendrá valor pasado los 20 años y si antes de cumplir esa fecha no es reclamado, ese tratado perderá su valor en su totalidad,, pero si no le parece, tengo muy en claro quiénes fueron los culpables de la muerte de nuestro presidente Piérola, pero Perú no quiere una guerra, eso sería solo una pérdida de tiempo, por eso dejaremos que se retire en paz, porque este conflicto ha sido resuelto hoy- luego de que se diera fin a la reunión de presidentes, las periodistas estaban contentas y a la vez un poco confundidas pero así era esto, en el Perú la justicia siempre fue rápida o a veces muy pronta, la cuestión es que este problema fue resuelto, luego  Iván se encontró con su prima y le dio una buena noticia.
-Estefany, sabes que enviaran nuestro descubrimiento a un museo.-
-Sí, ¿y qué?-
-Bueno, pondrán nuestros nombres, eso será fantástico, es la primera vez que me darán creidito por algo, y fue gracias a ti, esto es lo mejor que le puede pasar a un arqueólogo.
Ese día ambos fueron al museo peruano de historia del Perú, y se mostraban muy contentos, luego de que pasara un mes del conflicto resuelto por el presidente.
-Oye mira lo recuerdas, ese fue el arma utilizado en ese día, –
-Si el día que se terminó el terrorismo en el Perú., hoy en día no puedo estar más contenta de estar en un país seguro y confiable-
Ambos se quedaron en el museo durante todo el día, luego Iván regreso a Machu Picchu a continuar con su investigación, y Estefany regreso a su casa.
-Francis, ¿Cómo vas con todo?- pregunto Carlos, en tono muy amigable.
-Bien, después de que me dieran parte del crédito casi como que nada ha cambiado, excepto por el apoyo a nuestras investigaciones- Francis sonrió.
-Sí, fue bueno….- comento Iván.

                                                         

                                                           FIN